Street Photography con un Smart Phone. Retratos

Desde que publicara el primer post de fotos con un teléfono, Street Photography con un Smart Phone. Barcelona, me he prodigado muchísimo. Sobretodo por el barrio, Poble Nou (Barcelona).

Me divierte muchísimo. Es emocionante hacer fotos clandestinamente. Como jugar a espías.

Como un video-juego. Y como los video-juegos, que tienen niveles, cada uno más difícil al anterior, yo también supero niveles. Las primeras fotos eran todas sobre la marcha: si la foto se ponía delante, click, telefonazo y al carrete. Ahora las persigo.

No me conformo con hacer la foto y ya. Si estoy paseando y algo/alguien me interesa, con disimulo (para eso es muy útil ir con el perro), me paro, me coloco en el mejor sitio, apunto (a ojo si sostengo el teléfono a la altura de la cintura, directamente si simulo estar whatsappeando) y, ahora sí, click, telefonazo y al carrete.

Si lo que quiero es fotografiar a alguien que también está andando y no me ha ido bien al primer intento -casi siempre hay un primer intento directo, que a veces ya vale, al cruzarme o pasar cerca de la persona-,

empiezo a andar en el mismo sentido, un poco más rápido para adelantar, y conseguir así la foto. Durante el adelantamiento, con el teléfono a la altura de la cintura, ya se puede hacer algún ensayo.

Pero justo después, andando por delante del sujeto, el porcentaje de éxito es mucho mayor. Y se consiguen retratos fantásticos.

Siempre, insisto, con mucha discreción. Os aseguro que es mi regla principal, auto impuesta: no molestar ni violentar a nadie.

No se puede ser más espontáneo que cuando no sabes que estás siendo fotografiado. Ese, en mi opinión, es el gran encanto de los retratos robados, de los retratos en la calle sin pedir permiso.

Posiblemente algunas fotos os parezcan excesivamente tocadas. Algunas, a mi también. :) Hay dos motivos para ello: el primero que forma parte del juego. Es divertido tocar aquí y allí, probar esta o aquella aplicación, este o aquel filtro… y ver qué pasa. El segundo, confieso, es para disimular deficiencias.

Si la foto está desenfocada o movida, un poco de blur (desenfoque) y una texturilla, y ya parece hecho aposta, premeditado.

Bueno, supongo que soy un pelín farsante.

El próximo reto, el próximo nivel en mi particular video-juego, será conseguir no tener fotos que necesiten ayuditas. Y, ¿quizás también disminuir el empleo de efectos? Tarde o temprano, seguro… porque, la verdad, ya empiezan a cansar.

Ah, un consejo: baja el volumen del teléfono. En la calle no se nota, pero en espacios cerrados -pongamos, un ascensor- el chasquidillo de la foto se oye como un trueno.

Para terminar, como hoy esto va de retratos, y sin que sirva de precedente, ahí va uno de mi mismo. Con el teléfono y en la calle, por supuesto.

Street Photography con un Smart Phone. Barcelona

Street Photography con un Smart Phone. Estambul

Street Photography con un Smart Phone. Parecido pero Opuesto.

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5 respuestas a Street Photography con un Smart Phone. Retratos

  1. Francesc Soldevila dijo:

    Bien!!!
    Quizàs si un poco de “empacho” con los efectos, pero no pasa nada.
    Y lo bien que te lo pasas!!!
    Quizás mejor llamar “robar”, podemos llamar “pescar” a este sistema…
    Un saludo.
    Francesc Soldevila

    • davidsunyol dijo:

      Gracias Francesc! Bueno, casi siempre “cazo” más que “pesco”… Joan Guerrero llama “pescadores” a los que esperan la foto, y “cazadores” a los que la persiguen… Salutacions!

  2. maite dijo:

    L’autorretrat m’agrada molt!
    Maite

  3. Pingback: El fotocazador | Cienojetes

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